Rebecca.
Que un personaje de título a una novela no es sorprendente, que no se trata del personaje protagonista da la medida de cuán alargada era la sobra de Rebecca...
Que un personaje de título a una novela no es sorprendente, que no se trata del personaje protagonista da la medida de cuán alargada era la sobra de Rebecca...
El Profesor, la novela póstuma de Charlotte Brontë en la que descubrimos a una heroína que pudo inspirar a Jane Eyre.
Dorian Gray era la belleza personificada pero sólo por fuera y su retrato, en forma de novela, es una versión de la historia de la bestia sin más bella que ella misma y con un final de pura justicia poética.
El arpa de hierba es la segunda novela de Truman Capote y es, junto a Desayuno en Tiffany's, el trabajo novelesco previo a la novela por excelencia de Capote: A sangre fría.
Breakfast at Tiffany's es una de las novelas cortas más deliciosas de la literatura universal...
El último hombre es una magnífica novela que demuestra que la ciencia ficción nació con Mary Shelley y, aunque ambientada a finales del S.XXI en una Inglaterra republicana, parece escrita para los años 20 que encaramos ahora...
Milenio negro es la penúltima obra de J.G. Ballard y se nos antoja una lectura imperdible a día de hoy porque nos acerca, de un modo literario e inquietante, al mundo en que vivimos.
Ni Mary Shelley ni sus coetáneos vieron esta novela publicada, Mathilda no vio la luz hasta más de 100 años después de la muerte de su autora, en gran medida, por 'culpa' de su padre.
Middlemarch es una ciudad de provincias ficticia a través de la que George Eliot escribe una de las novelas más notables del mundo, una novela perfecta para conocer, todavía hoy, al inglés medio (el que no vive en Londres...).
Historia de dos ciudades es la novela de Dickens que nos recuerda que dividir el mundo en bandos nunca fue buena idea... y que ni las buenas ni las malas razones están siempre y todas en el mismo bando.