Historia de la ficción criminal.

Ficción criminal, novela negra, noir… un gran género literario con inmerecida fama de ser menor.

Cuando hablamos de novela negra, que como bien dice Maica Rivera -directora del festival literario Getafe Negro- es un término demasiado amplio (de ahí que prefiramos hablar de ficción criminal) nos viene a la cabeza el noir nórdico, tal vez sea por el éxito de Jo Nesbo y sin duda es en gran medida por el de Stieg Larsson y sus hombres que no amaban a las mujeres o Mankel y su Wallander pero lo cierto es que la historia de la ficción criminal es muy british y sobre todo muy americana, tanto que en BeisBook hemos decidido darnos un pequeño paseo por esa historia antes de ir descubriendo con más detalles, obras y personajes a sus protagonistas.

Si queremos hacer la autopsia a la literatura (sabiendo que se trata de un muerto que está muy vivo pero que se deja diseccionar para hacerse entender) con el fin de encontrar el tiempo que corresponde a la novela negra, no tardaremos en dar con un dato que se tiene como fundacional: el año en el que a una revista americana se le ocurrió ponerle nombre a una tendencia: fue en 1922 y la revista era Black Mask (llamándose así ¡cómo no iban a hablar ellos de novela negra!); ahora bien, un género como el de la literatura negra o la ficción criminal no nace en un momento exacto ni nace porque se le ponga nombre, de hecho si queremos buscar el origen del género y ver la evolución que llevó a su eclosión en el S.XX tenemos que retroceder no pocos años en el tiempo y llegar hasta Edgar Allan Poe.

Edgar Allan Poe, el precursor

Siendo cierto y verdad que la figura de Edgar Allan Poe está más relacionada con el terror y lo gótico que con el misterio y lo policíaco, resulta que fue él quién se sacó de las ideas a un detective que resolvía misterios que en ocasiones eran muy oscuros; hablamos de Monsieur Dupin, que es uno de los detectives más notables de la literatura universal; si repasamos los casos de Monsieur Dupin veremos algunos que son intriga y misterio y otros que son puro género negro aunque entonces el género en cuestión estuviese todavía por bautizar, la carta robada encajaría en el primer tipo y los crímenes de la calle Morgue en el segundo. Son las de Poe historias literarias, góticas, en cierto sentido incluso poéticas, más propias de un terrible mundo onírico (tal vez es que se lo tragó una noche maldita en Baltimore) que del mundo real.

Arthur Conan Doyle y Agatha Christie y la novela de detectives

El origen del detective en cuestión (era fránces) permite hacer una suerte de pirueta que nos trae de vuelta de la América de Poe a Europa pero no a Francia sino a Inglaterra porque allí, después de Poe, dedicaron su creatividad a lo detectivesco y policíaco dos de las plumas más notables de la literatura en inglés (y en lo que a este género de refiere): Agatha Christie y Arthur Conan Doyle: ella, una de los escritores más prolíficos del mundo, nos dejó al inolvidable Poirot y a Miss Marple y un montón de historias que lees con gran intriga e interés; él al gran Sherlock Holmes y a su querido Watson en casos que son la epítome de la novela de intriga como El Perro de los Baskerville.

Y todo esto sucedía antes de que el género negro fuera reconocido como tal, antes de que se lo tachara de género menor y antes de que, con el empuje del noir nórdico, ganara fama y betsellers ya en el S.XXI pero no nos adelantemos… quedémonos en 1922 y en los que se consideran los autores fundadores del género.

Raymond Chandler y Dashiell Hammet, autores fundacionales

¿Por qué en Black Mask empiezan a hablar de novela negra? Desde luego no fue por Poe, que llevaba 70 años muerto, y mucho menos por Christie o Conan Doyle que además de estar al otro lado del Atlántico eran más escritores de misterio que de novela negra pura, la culpa la tuvieron principalmente Raymond Chandler y Dashiell Hammet, que se convirtieron en autores clásicos y fundacionales del género (aunque no solo ellos, tampoco podemos olvidar a James M. Cain y su cartero, el que siempre llamaba dos veces…).

Marlowe, el detective creado por Chandler, y Spade, fruto de la creatividad de Hammet (que fue quien sentenció con más razón que un santo que la vida no funciona como las novelas de Agatha Christie), son los dos detectives emblemáticos del género y, aunque ambos fumen como carreteros o tengan su particular código moral y de conducta, son diferentes ¿es Marlowe más de fiar que Spade? Probablemente… En todo caso no conviene caer en la comparación fácil porque lo cierto es que Chandler fue construyendo al personaje, Marlowe, a través de 7 novelas, empezando por El Sueño Eterno, y un par de relatos mientras de Hammet solo dedicó a Spade una novela (claro que ¡qué novela! El Halcón Maltés) y 3 o 4 relatos que, al leerlos, nos dejan con las ganas de que hubieran sido una novela (pero un buen día Hammet decidió que no escribía más y nos dejó con las ganas de más Spade).

Novela negra contemporánea (o casi contemporánea)

Y después de las novelas fundacionales del género ¿qué ocurrió? Pues de los Estados Unidos de Chandler y Hammet volvemos a Inglaterra, la Inglaterra de escritoras como PD James y la nombro a ella la primera porque su detective, Dalgliesh, y las novelas que protagoniza (catorce nada menos) son magníficas: son género negro pero también beben del misterio al más puro estilo Agatha Christie y para completarse está el modo de describir y narrar de PD James que por momentos recuerda a las escritoras clásicas inglesas en su particular costumbrismo (a Jane Austen, por ejemplo, a la que además admiraba…). Hay que tener muy en cuenta que PD James trabajó en el Ministeiro de Interior británico durante 11 años, de hecho llevaba 5 años allí cuando publicó su primera novela protagonizada por Adam Dalgliesh, detective de Scotland Yard…

Otra autora que no podemos pasar por alto es Ruth Rendell, coetánea de PD James aunque 10 años más joven, y a su inspector Wexford. Rendell era hiaj de un inglés y una sueca así algo del noir nórdico debía tener en mente cuando comenzó a escribir novela negra; fue una escritora muy prolífica (lo que nos hace pensar en Agatha Christie) y de rica cultura literaria, lo que le permitía crear sus obras a partir de fragmentos de grandes novelas de la literatura universal o incluso de poemas. 20 son las novelas que escribió Rendell con el inspector Wexford como protagonista (y no son ni la mitad del total de novelas negras que escribió…).

¿Más novela negra contemporánea? Ríos de tinta roja y negra han corrido en ella: desde más misterio a thrillers psicológicos (cómo no pensar en Patricia Highsmith) hasta llegar al true crime y, sí, pasando ya por todo lo alto de la letra a lo audiovisual, de la novela al cine y la televisión, que no es que ese paso sea nuevo, ya se había dado antes (anda que no son célebres Marlowe y Spade ambos con la cara de Bogart) pero la edad dorada de las series de televisión nos ha dejado adaptaciones inolvidables como la de el talento de Mr Ripley (aunque la serie se tituló solo Ripley), por ejemplo, que bebe del cine negro tanto como de la novela negra y que tiene algo de obra de culto en lo que a la series de televisión se refiere. Cabe que estés pensando también en James Ellroy (L.A. Confidential), Michael Conelly (detective Bosch) o Denis Lehane (Mystic River) y por supuesto Don Winslow y su poder del perro, todos ellos, entre otros, completan el universo de la novela negra o ficción criminal, un género que está muy vivo a pesar de estar lleno de muertos.

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